Quiero sentir esa libertad que un día me diste.

Quiero sentir esa libertad que un día me diste.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Un trago de vodka por cada lamento vivido, aspira ese cigarro que se consume como tu vida.
Llega un momento en el que te das cuenta de que tu vida es tan frágil como el papel de liar y tan amarga como  el ron más añejo. Buscas la forma de endulzar y reforzar tu vida, algo que consiga darte esa estabilidad que necesitas.

Es cierto que en estas noches negras lloré lágrimas color soledad, es cierto que te extrañé más que nunca y te deseé como si de la última noche entre tu cuerpo se tratara. ¿Pero qué esperabas? Mi luz se iba, mi faro entre tinieblas...
Es cierto que ahogué mil penas entre aguas saladas cada noche entre los brazos de la soledad, pero no me quedaba más esperanza que la de intentar matar mis tristes males.
No me culpes por ser así de cobarde, pero la vida me asusta demasiado, no me culpes por no levantar la cabeza, pero temo cegarme de falsas realidades otra vez.
Perdona si no fui quien esperabas, si no cumplí tus espectativas, pero nunca me dieron un patrón a seguir.
Demasiados lamentos siento dentro de mí, demasiadas penas aguardan mi corazón, demasiados golpes guarda mi corazón, un cubo de agua fría me recuerda lo poco que he valido en esta corta vida.