Quiero sentir esa libertad que un día me diste.

Quiero sentir esa libertad que un día me diste.

martes, 25 de marzo de 2014

El atardecer ha sido más largo de lo normal, parecía que la noche no quisiera llegar, por un momento he temido que mi cita con la luna se tuviera que anular, y no, no era eso lo que yo quería.
Se atrasó, pero ahí llegó, tan lúcida como cada noche, pero más llena de lo habitual, tengo que reconocer que hoy estaba más bella de lo normal. Vino acompañada, como siempre, por sus tímidas y traviesas amigas, tan alejadas y cercanas, pero siempre presentes.
Ha vuelto a llamar, y yo, tan cobarde como siempre he colgado el teléfono...pero es que tengo miedo, no sé como saludarla, no sé decirle ni cómo estoy.
Es cierto que la extraño, que echo de menos alguno de sus brazos, esos besos de buenas noches, aquellas escuetas conversaciones de las que tanto me quejaba.
No quiero olvidarla, no quiero borrarla, pero hay algo dentro de mí que me hace ser así. Demasiado daño ha habido, millones de reproches y unas cuantas malas palabras.
La quiero, es cierto, pero la odio también.



Esta noche las lágrimas son por ti, por no haber estado nunca, por  querer olvidarte y a la vez tenerte...