Ahora todo es tan frío, tan distinto, que ni el mismo camino distingo, he buscado entre los cajones aquella cartas con bonitos renglones. Ya no hay en el florero esas flores que traías cada mañana de lunes.
Ahora despierto y es de noche, ya no cojo el coche, prefiero salir y perderme entre la oscuridad que no alcanzan las estrellas.
Se perdieron las miradas y esos silencios que gritaban más que callaban, ya no hay flores ni cartas que cuenten historias.
Este blog, me sirve para intentar plasmar las cosas que rondan por mi cabeza, para intentar explicar todo aquello que he sido y que soy, quiero poder descifrar todos esos enigmas que me rondan.
Quiero sentir esa libertad que un día me diste.
sábado, 3 de enero de 2015
Hoy el día es más gris de lo habitual, hoy el sol no vino a celebrar la ida de la oscuridad. La luna marchó ya, y con ella mis ganas de soñar, no quiero mirar a las estrellas, no quiero recordar tus lunares.
Recuerdo como saltaba cada una de las estrellas de tu cuerpo; como mecido en tu luna quedaba dormido.
Recuerdo como saltaba cada una de las estrellas de tu cuerpo; como mecido en tu luna quedaba dormido.
Siento un enorme vacío aquí en mi pecho, mi corazón ya no late como antes, a veces va lento, otras está inerte y de vez en cuando, cuando recuerda que está vivo, corre, empieza a correr para intentar escapar.
Mi pecho es una cárcel que encierra un triste corazón que llora sacas lágrimas y maldice un negro amor. No es de rayas su uniforme, sino, rojo color. Late al ritmo de esa apagada canción que un día fue un himno para dos jóvenes ilusionados que luchaban en nombre del amor.
Mi pecho es una cárcel que encierra un triste corazón que llora sacas lágrimas y maldice un negro amor. No es de rayas su uniforme, sino, rojo color. Late al ritmo de esa apagada canción que un día fue un himno para dos jóvenes ilusionados que luchaban en nombre del amor.
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