Quiero sentir esa libertad que un día me diste.

Quiero sentir esa libertad que un día me diste.

lunes, 7 de abril de 2014

Le dije que viniera, que alegrara de nuevo mis días, pero cual flor en un triste otoño, se marchitó. Esperé a que el invierno pasara y cada noche lloré esperando a que la primavera llegara y con ella, volviera a florecer aquel amor que un día hubo entre los dos. 
La primavera llegó, la espera se hizo más larga de lo normal, pero sentía que por fin ella volvería a florecer, que volvería a ser la flor que adornara mi vida, que diera sentido a mi primavera. 
Pero nada fue así, sí, la primavera había llegado, pero el invierno no se había ido, el sol relucía en lo alto del cielo, pero dentro de mí se hallaba una enorme tormenta que no dejaba de calar.
Ella no volvió, se marchó para siempre y el invierno se quedó presente en mí.

Nunca más volví a comprar flores;
nunca más miré a la primavera a los ojos;
nunca más deshojé otra margarita...