Ahora todo es tan frío, tan distinto, que ni el mismo camino distingo, he buscado entre los cajones aquella cartas con bonitos renglones. Ya no hay en el florero esas flores que traías cada mañana de lunes.
Ahora despierto y es de noche, ya no cojo el coche, prefiero salir y perderme entre la oscuridad que no alcanzan las estrellas.
Se perdieron las miradas y esos silencios que gritaban más que callaban, ya no hay flores ni cartas que cuenten historias.
Me alegro que hayas vuelto a escribir, eres muy buena y tus poesías son muy bonitas y llegan.
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