Quiero sentir esa libertad que un día me diste.

Quiero sentir esa libertad que un día me diste.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Estúpidas cartas para ella.

Es cierto que he derramado muchas lagrimas por ella, pero no, esto ya debe parar. Si ella es el motivo de mi felicidad, ¿Por qué lloro? ¿Por qué sufro si tanto la amo? No quiero llorar por ella, no debo sufrir por ella.
No puedo dejar que toda esta distancia pueda conmigo, yo puedo acortarla a ella, yo puedo recorrer sus kilómetros, pero ella me vence, me achica, me deja tirada en un rincón de mi cama derramando lagrimas perdidas.
Escucha, esto no son sólo palabras para mí, también para ti princesa, no quiero ver lagrimas caer. No quiero que se forme ese leve cauce de lagrimas en tu cara, no, no quiero, no puedo verlo, tan siquiera pensarlo, son más hirientes tus lagrimas en mí, que mis propias lagrimas ensangrentadas de dolor.
Princesa, no estoy a tu lado de cuerpo presente, pero de ti no me he llegado ha alejar. Me tienes de tu mano, me tienes en tus brazos cada noche mientras abrazas esa almohada, te tengo en mis brazos cada vez que el miedo pasa ante ti, no hay nada que temer, yo estoy contigo, fuertemente te tengo agarrada, junto a mi pecho postrada te tengo, ¿notas cómo late mi corazón? Es el leve sonido que que todo está bien, de que todo estará bien.
Recuerda princesa, ahora toca sonreír.
               
                                                            Sonríe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario