Quiero sentir esa libertad que un día me diste.

Quiero sentir esa libertad que un día me diste.

martes, 12 de noviembre de 2013

Estúpidas cartas para ella.

Querida amiga, has pasado de ser mi vida a ser mi herida. Me diste todo lo que una persona puede desear en su vida. Me diste fuerza, valor, me hiciste valiente y me hiciste creer que yo valía.
Ahora te has ido, ya no formas parte de mi vida, pero soy incapaz de borrarte, medio año ha pasado desde que me dijiste que cambiaba nuestra historia, medio año ha pasado desde que me di cuenta de que sin ti ya nada es lo mismo. Y es que me hiciste renacer, me devolviste la vida que me quitaron, fuiste el guerrero que me salvó de mi oscura soledad.
Nunca nadie me aceptó tan bien como tú, nunca nadie me quiso como era y me lo demostró tan bien como tú lo hiciste.
Eras el sol de mis días nublados, la luna que iluminaba mis noches, mi fiel compañera, mi faro...eras todo para mí.
Y ahora me encuentro aquí, sentado, frente a un desgastado ordenador, escribiendo estas palabras que no sé si llegarás a leerlas. Me siento más débil que nunca, me vuelvo a sentir vacío, sin ganas ni esperanzas.
Parece que todo empieza de nuevo, la misma pesadilla de siempre. Me veo sola delante de un montón de gente, muchas caras conocidas, muchos ojos que me observan.
Te has convertido en mi herida, en una herida que tarda en cicatrizar, y es que los recuerdos hurgan en ella y la abren sin cesar. Tengo miedo a volver a vivir toda esta realidad, tú me hiciste reír y ahora me haces llorar, parece absurdo, que la persona que más feliz me ha hecho, ahora sea el motivo de mis lágrimas. Y no te culpo de nada, no eres culpable, tú hiciste bien, pensaste en ti y en tu felicidad, y me alegro de ello, eres valiente, siempre me lo has demostrado.
Querida amiga, que la vida te haga sonreír como tú lo hiciste conmigo.

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